Etimología

¿Por qué etimología?

Porque soy una apasionada de las palabras. Porque sé de su poder creador, sé de su capacidad de reconfigurarnos enteros, de movernos a la acción y de mover a otros. Porque a pesar de ser mayor amante del silencio, creo que una palabra bien dicha abre puertas indecibles.
Del mismo modo, un descuido o abuso de ellas puede generar cortinas de humo y ruido así como paredes. “Sé impecable con tus palabras” uno de los cuatros acuerdos que nos comparte Don Miguel Ruiz.

Conocer la naturaleza de una palabra nos da mayor comprensión y precisión al usarla. También conocer los componentes nos permiten, por qué no, crear una palabra de no existir, para expresar lo que efectivamente queremos decir.

Las palabras conectan o desconectan, crean afinidad y cercanía posibilitando acuerdos, o crean desarmonía y lejanía imposibilitando acuerdos, imposibilitando incluso el acuerdo de estar en desacuerdo. Las palabras nos inducen en un viaje de asociaciones a través del espacio y el tiempo, asociaciones con otras palabras, con imágenes y otras percepciones sensoriales. Las palabras están cargadas de lo que las hayamos cargado, pueden tener influencia sobre nosotros, positiva o negativa, o ser totalmente neutras. Son, lo que son para nosotros. Dicho esto, comunicarnos verdadera y completamente roza el milagro.

Para mi las palabras tienen sabor y sustancia, e intencionadamente busco crear de manera más asertiva con ellas. Es un ejercicio y en ese ejercicio nuevas capas de comprensión se abren como pétalos de una flor.

Es curioso ver que cuando el significado y uso de una palabra hoy se ha alejado tanto de su etimología o genealogía, eso esté representado en lo que crea esa palabra; la energía que transporta esa palabra también se expresa disfuncionalmente.

Es curioso también ver que por tan solo no comprender una palabra, o dos, y no registrar que esto ha sucedido y hacer algo al respecto para comprender (buscar en un diccionario o preguntarle a ese otro qué quiso decir, qué significa para él/ella), perdemos interés, desconectamos, nos ofendemos, nos aburrimos, procrastinamos, nos ponemos rígidos, justificamos, abandonamos cursos, libros, relaciones, procesos de transformación… dejamos de aprender, nos cerramos a ver o sentir, dejamos de expresarnos y crear conexiones reales.

¿Por qué etimología entonces? Porque amo las palabras y las posibilidades que ofrecen. Porque son deliciosas cuando facilitan conexión, intimidad, belleza, honestidad, poesía, acuerdos elegidos que nos sirven, acuerdos en no estar de acuerdo que liberan y abrazan la diversidad, la convivencia en armonía, la autoexpresión individual auténtica. Porque romper el hermoso silencio así, hace que el silencio mismo te dicte cada bocado.

Entonces, esta sección aquí será una suerte de diccionario etimológico o enciclopedia de palabras con sus historias y origen.
Bienvenida cada palabra que sea de tu interés agregar a este compendio o cada origen e historia de palabra que quieras compartir para publicar aquí. También bienvenidas las correcciones puesto que es un abrir a ustedes esta indagación y aprendizaje. Este intercambio lo pueden hacer a través del formulario de contacto o al mail aloha@diamantinaspirit.com con asunto [Etimología].

¡A disfrutarlo! A decir lo que queremos decir.
Porque también está su uso ingenioso, como en las figuras retóricas, pero también así, reconocer lo que significan y luego hacer con ello lo que se quiera, es parte del arte de decir.

Índice de palabras

Aquí iré listando en orden alfabético las palabras tratadas en el blog. Haciendo clic sobre la palabra irán al artículo correspondiente.

Índice de palabras (en proceso)

Si quieres solicitar la etimología de una palabra, o compartir el origen o historia de otra, o hacer una corrección, ¡bienvenid@! Me encantará este intercambio. Escríbeme a aloha@diamantinaspirit.com con asunto [Etimología] y recibirás mi respuesta a la brevedad.

Quiero aportar!

¡Muchas gracias!

Te mando un gran abrazo lleno de amor y dicha.

A tu sabiduría y verdad,
Valentina.